Mensajes de la Santísima Virgen de Coromoto
En sus dos apariciones en Guanare la Santísima Virgen nos dejó grandes mensajes para Venezuela y al mundo entero, mensajes cortos, pero importantes y actuales porque nos conduce a Dios. El primer mensaje en su primera aparición es el sacramento del Bautismo cuando dijo: “vayan al lugar donde viven los blancos para recibir el agua sobre la cabeza y así poder ir al cielo”. Recordemos que el Bautismo es el primer sacramento que nos hace hijos de Dios y miembros de la Iglesia Católica, somos consagrados a la Santísima Trinidad, nos quita el pecado original y los pecados personales y es la puerta para recibir los otros sacramentos.
El segundo mensaje está contenida en esas mismas palabras: vayan al lugar donde viven los blancos”. Recordemos que al fundarse la ciudad de Guanare, los colonizadores hicieron el reparto de tierras e indígenas en encomiendas y los indios Coromotos se negaron a la esclavitud y por eso se internaron en una región apartada en medio de las selvas y montañas manteniéndose en esos lugares por muchos años.
Con estas palabras la Madre de Dios pide al Cacique que tanto él como la tribu salgan al encuentro con los españoles para la reconciliación y convivencia fraterna, y es también un mensaje para nosotros de salir al encuentro con el prójimo.
El tercer mensaje lo dio en su segunda aparición el 8 de septiembre de 1652 y aunque no dijo nada el hecho de aparecerse a una familia y hasta los momentos es la única aparición en el mundo que la Madre de Dios se aparece a una familia, demuestra el gran valor e importancia de la misma en el plan de Dios como base fundamental de la sociedad y escuela de auténticos valores.
Venezuela tierra privilegiada por su aparición
Venezuela tierra de gracia es también privilegiada por la presencia maternal y amorosa de la Santísima Virgen en su advocación de Coromoto, y como siempre se señala porque es importante tenerlo en cuenta es el segundo país en América con este privilegio después de México en su advocación de Guadalupe ocurrida en el año 1531.
Por tales motivos, el 11 de septiembre debe ser de júbilo y agradecimiento porque María en su advocación de Coromoto debe ser celebrada y homenajeada con la solemnidad que merece por la feligresía venezolana en todos los templos y capillas del país como también por los venezolanos que están en otras naciones.
En este particular a pesar de los grandes esfuerzos de obispos, sacerdotes, religiosos, laicos y del Apostolado Mundial de la Virgen de Coromoto para propagar la devoción a María de Coromoto y se está comenzando a ver los frutos, todavía hay que seguir trabajando para que la Patrona de Venezuela pueda ser conocida, valorada y homenajeada como se merece.