La Iglesia Católica venezolana celebra el 11 de septiembre la solemnidad de la Madre de Dios en su advocación de Ntra. Sra. de Coromoto, Patrona de Venezuela.
Venezuela es tierra bendita por la aparición de la Santísima Virgen María a los indígenas en Guanare, estado Portuguesa convirtiéndose en misionera del Evangelio de su Hijo Jesucristo. Sus apariciones hasta donde se sabe sucedió por lo menos en dos ocasiones: la primera en el año 1651 o principio de 1652, y la segunda fue exactamente el 8 de septiembre de 1652 en la que dejó la sagrada y diminuta reliquia que se venera en su Basílica Santuario Nacional en Guanare.
La aparición de la Madre de Dios en Venezuela representa la segunda en América siendo la primera aparición en México en el año 1531 a San Juan Diego en su advocación de Guadalupe, y por lo tanto los venezolanos debemos sentirnos honrados por este regalo de Dios por la presencia amorosa y maternal de la Santísima Virgen en los llanos del actual estado Portuguesa para darnos mensajes de salvación.
En su primera aparición ocurrida en una quebrada en las montañas, la Madre de Dios les dice al cacique Coromoto y a su mujer que vayan al sitio donde viven los blancos para recibir el agua sobre la cabeza para poder ir al cielo, refiriéndose al Bautismo la cual es el primer sacramento que recibimos donde nos hacemos hijos de Dios, somos consagrados a la Santísima Trinidad, nos quita el pecado original, nos perdona los pecados, nacemos a una nueva vida por la gracia de Dios, nos hace miembros de la Iglesia y es la puerta para recibir posteriormente los otros sacramentos.
En la segunda aparición ocurrida en la noche del sábado 8 de septiembre de 1652, la Santísima Virgen se aparece nuevamente al cacique Coromoto, pero en esta ocasión en su choza estando presentes en ese momento su esposa, su cuñada Isabel y el hijo de Isabel de unos doce años y aunque la Reina del cielo no dijo nada, su aparición a una familia nos enseña la importancia de la familia como iglesia doméstica y base fundamental en la sociedad y como escuela de valores. En la actualidad la familia a nivel mundial sufre por las crisis política, económica y social y por la promoción a la fuerza de ideologías que daña y atenta contra los valores y al plan de Dios como es la ideología de género.
También en su segunda aparición la Santísima Virgen dejó en las manos del cacique Coromoto la sagrada reliquia que se venera en la Basílica Santuario Nacional de Guanare construida en el mismo sitio de su aparición del 8 de septiembre de 1652 y bendecida por San Juan Pablo II el 10 de febrero de 1996 en su segunda visita a Venezuela y en el año 2006 elevada a Basílica por el Papa Benedicto XVI.
La sagrada, diminuta y hermosa reliquia que nos dejó como regalo la Madre de Dios acompaña, guía, fortalece y consuela desde su Santuario en Guanare a cada uno de sus hijos tanto quienes están en Venezuela como los que están en otros países en nuestro peregrinar en la fe hacia Dios.
Que nuestra Madre de Coromoto con su inmenso amor maternal nos bendiga y acompañe en estos tiempos difíciles que viven Venezuela y que nuestra patria camine por la senda de los valores morales y cristianos.
Que la aurora jubilosa interceda ante Dios por esta tierra de gracia como lo llamó Cristóbal Colón la cual tiene una variada y bella geografía, y hasta los momentos es el único país en el mundo consagrado al Santísimo Sacramento y este año 2024 se cumplió 125 años de su consagración.
Que la Patrona de Venezuela interceda también ante Dios por este país cuya acta de la independencia comienza “en el nombre de Dios todopoderoso”, de esta gran nación cuna del Libertador Simón Bolívar y de grandes héroes quienes lucharon por la independencia de Venezuela, de esta patria que tiene cuatro beatos venezolanos: las Beatas María de San José, Candelaria de San José y Carmen Rendiles, y el Beato José Gregorio Hernández y de otros venezolanos quienes están en proceso de beatificación y canonización; de esta nación que han dado grandes obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos quienes en todo momentos proclamaron su fe en Cristo y propagaron el Evangelio en todo momento danto testimonio de vida cristiana, y de esta patria de muchos hombres y mujeres que trabajan y estudian para dar lo mejor de cada uno de ellos para la construcción de un mejor país y de tantos venezolanos en el extranjero que dan lo mejor de ellos.
Que la Santísima Virgen de Coromoto como dice su himno guarde a Venezuela entera protegiendo esta nación consagrada al Santísimo Sacramento de todos los peligros que acechan y alejan de los caminos de Dios, que renueve la fe en cada rincón de Venezuela y que cada uno de nosotros los venezolanos honremos a nuestra Madre de Coromoto todos los días de nuestras vidas y pongamos nuestra confianza en Ella para vivir la fe católica en todo momento.
Escrito por Pedro Reinaldo Bravo.
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